Puente Románico del siglo XIV con once ojos,
los tajamares sirven para que el puente oponga menos resistencia al paso del
agua y son en algunos casos apuntados y en otros cilíndricos. En la parte
superior se aprovechó para hacer unos balconcillos que servían para
resguardarse del paso de las caballerías.
Por este puente durante muchos años han estado pasando
camiones de gran tonelaje, dado que era el único acceso desde la carretera
nacional a la fábrica de harinas y al pueblo.
Desde este puente pescaba mi padre muchos domingos que se
acercaba con su amigo Ángel en bicicleta ha almorzar en las bodegas y que
mejor escusa que un buen día de pesca.
Con razòn le dotaron de once ojos y en ciertas ocasiones le faltarían
ojos.






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